martes, 1 de diciembre de 2015

Un fragmento


"Qué pijama llevas puesto. Son hilachas de tu pasado, retales de telas viejas, tu pijama es la descomposición que anida en tu interior, en tu fondo último, tu pijama es la sombra de ti mismo, es el sudor que te ha acompañado por la noche, que te acompaña por el día, tu pijama eres tú mismo, es un espejo donde ves tu rostro, y conforme van pasando los años es cada vez más pobre, está cada vez más desgastado, abriga cada vez menos. Y lo sabes. Intuyes que ese pedazo de ropa te conoce mejor que nadie, y por eso te apresuras a cambiarte, después de abrir la puerta de tu habitación te diriges al baño, y te despojas del pijama extrañamente invadido por una sensación de angustia. ¿No son pálpitos nerviosos lo que ha quedado adherido al pijama? ¿No son los restos de tu batalla nocturna, como trizas de un cadáver? El pijama es la sábana santa de tus desdichas, en él quedan las manchas de tus vómitos, la lujuria de tus fantasías, el pijama es la piel muerta que te pones todos los días, que vistes todas las noches, es una pieza inerte, maldita, y sin embargo, la conservas en el armario porque es tu confidente, porque sólo ella te conoce tan bien, y ninguna de las personas que te rodean ha sabido nunca la verdad". 


Portada

Esta es la portada de mi primera publicación en internet: "Mil novecientos ochenta y ocho". Me gusta mucho cómo ha quedado... un hombre joven con la mitad del rostro en una profunda oscuridad... Me parece que va muy bien con la esencia del relato.