lunes 1 de febrero de 2010
Artículo literario sobre el Misteri
martes 26 de enero de 2010
El Parlamento de Budapest
viernes 22 de enero de 2010
Año Hernandiano
sábado 16 de enero de 2010
Poesía
Amanece en tu espalda
en el tibio reposo
del amante nocturno,
y veo el sol que te recorre
sediento
cada una de tus cicatrices,
tus noches de amor
tu espalda magullada.
Van y vienen
los sueños, los amores,
antorchas de una noche
relámpagos de la vida
la vida hecha relámpago
y el amor repartido
en cicatrices nocturnas
que me dicen adiós
con el vuelo silencioso,
escurridizo,
domingo 20 de diciembre de 2009
Velada de sonidos argentinos
Me devuelve el recuerdo una noche de fuego en un recinto de estrellas como luces de navidad. Me devuelve la mirada ilusionada de un par de músicos argentinos, llena de notas musicales, una pupila como un instrumento, como una guitarra, una pupila que se puntéa. Cómo es posible. Me devuelve ráfagas de viento que son dedos veloces, cuerdas que vibran, notas que se escapan en el silencio y otras que se agarran con fuerza, manos expertas que se deslizan por el vientre amado de una caja de madera. Los músicos son los amantes del viento, de su silbido, los amantes de eso que está en el aire y flota, qué será, qué esencia guarda la música, cómo es posible amarla y no llegar siquiera a rozarla con la piel. Los músicos son los perseguidores del amor volátil. Del puntéo evanescente, del instante musical. Enamorados del arte que se intenta atrapar, porque todo arte es un desplegar de redes, y un sentir que nunca estás pleno del todo, que nunca acabas de llegar. El arte siempre se intenta. Es una eterna persecución.
13-12-09
